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sábado, 9 de agosto de 2008

Día 2




Queridos papá y mamá:

Calor, lo que se dice calor, no es que haga en Beijing. Lo que hace es algo mil veces peor, un bochorno de narices y una humedad de más del 60% que hace que la bofetada al salir sea de aúpa. Aún así, como me estuve entrenando poniendo el baño a tope en casa, lo llevo un poco mejor. Aún así, me he comprado una cinta para que se me caiga el sudor a los ojos, que luego escuece:


Esta mañana hemos salido tempranito del hotel. He desayunado algo rápido, pero me he llevado un plátano para luego. Nos hemos acercado a la plaza de Tiananmen, porque la carrera ciclista salía de allí (y, ya que es la única prueba que se puede ver sin pagar, no íbamos a desperdiciar la oportunidad). Del hotel hemos cogido un autobús hasta el metro, y luego el metro, que se entiende poco porque está en chino, pero hemos dejado garbanzos para no perdernos a la vuelta. También hay niños chinos en el metro, que son así como los chinos mayores, pero en pequeñito:


Al bajar del metro hacía más calor que aquel día que hizo mucho calor en Madrid y todavía se recuerda, pero aún así nos fuimos a ver a los ciclistas, que los tíos, además, tenían por delante 170 kilómetros (que no se quejen, no haber venido). Lo cierto es que ha sido bastante impresionante, ver a cienes y cienes de chinos esperar para ver pasar al sufrido pelotón (esta frase no es mía, la he copiado del ABC). Lo cierto es que el pelotón ha pasado en cinco segundos, así que nos hemos ido a dar una vuelta por ahí. Mirad que foto más bonita he sacado. Por cierto, nos hemos llevado una medalla de oro.


Hemos comprado una tarjeta con un número de móvil chino, porque nos hace gracia y para poder hacer bromas por teléfono sin dejarnos una pasta. Después nos hemos ido a dar una vuelta y comer algo (un poco de pizza y ensalada), antes de ir a ver el anillo olímpico.

Un apunte: hay cosas muy baratas en china. El metro cuesta 20 cts (a nosotros, gratis, por tener entradas para los juegos). Comer nos ha costado 6 euros por persona. Hacer pis es gratis (bueno, esto quizá es igual en todos los sitios). Eso sí, hay controles de seguridad en todos los sitios (metro, estadios, centros comerciales...) Al final uno se acostumbra porque los chinos ponen buena cara y parecen buena gente, pero tienen un despliegue tal que así multiplicado por muchas más carpas:




En uno de los controles de seguridad
de por la tarde he tenido una anécdota. Resulta que me han parado y me han pedido que les enseñe la mochila. Por suerte llevaba todo bien limpito, así que no han puesto mala cara, pero seguían preocupados. Les he enseñado la cámara de fotos, el ordenador, la cámara de vídeo... hasta que me han preguntado si llevaba algo de comer. Les he dicho que no. Y me han dicho "¿Seguro? No llevarás algo de comer amarillo..." Vamos, parecía aquello una adivinanza. Entonces he caído y he sacado el plátano del desayuno, que el pobre empezaba a sufrir el calor y la humedad, pero bien rico que estaba.

Luego hemos visto la gimnasia artística. Yo pensaba que se iban a dedicar a pintar un cuadro o esculpir mientras estaban en las p
aralelas, pero parece ser que se trata de otro tipo de arte, un poco más complejo. No había españoles, pero nos ha caído muy bien un coreano que hacía así con la manita después de cada ejercicio, creo que se llamaba Kim no se qué (como la azafata alemana del Un Dos Tres, que últimamente me acuerdo mucho). He aprovechado para comprarme un helado con forma de antorcha olímpica que, sorprendentemente, no quemaba, pero estaba más malo que los del Lidl:



Los estadios son impresionantes, uno sale al anillo olímpico y le parece que está en la Expo, todo lleno de pantallas, colores, chinos que intentan venderte algo, colas, un señor de Murcia que dice que pasa de ir al pabellón de España, que hay mucha cola (bueno, esto no lo había, pero algún chino cabreado con la parienta, sí). Hemos hecho un par de fotos de los estadios y corriendo para el hotel, que la cena es "de gratis" y de noche todos los gatos son pardos. Os paso una foto mía en la que parece que salgo cansado, pero es de mentirijillas:


Ahora estoy conectado en el hotel, que parece un parque temático (creo que tiene una piscina de aguas termales y no sé cuántas cosas más, pero que creo que no vamos a usar.

Os dejo unas cuantas fotos de la experiencia.

Vuestro hijo que os quiere con toda el alma que le queda después de sudar como un pollo todo el santo día,

Maikel