jueves, 21 de agosto de 2008

Dia 13

Queridos Epi y Blas:

ayer hice un poco de turismo. Había quedado con los de Runner's a las 12 de la mañana pero como en casa del herrero, cuchillo de palo, los tíos que escriben una revista de atletismo llegan tarde. Así que, como estaba en Tiananmen, decidí dar una vuelta a la plaza.

La vuelta me llevó exactamente media hora (sin parar). Bueno, sí que paré, para hacer una foto a esta niña tan mona:



Vale, y también paré para hacer un par de fotos artísticas. Ésta, por ejemplo, me habría quedado genial de no ser por la foto del chino del fondo:



Y en ésta queda patente que no hace falta poner una bandera megalómana para que tu país la sienta mucho más. De hecho, la bandera china de la plaza de Tiananmen es grande, pero no gigantesca, como la de Colón que pusieron con la dictadura de Aznar (Depa dixit):



Mientras seguía esperando me encontré con Landa (no Alfredo, sino Luis Miguel, un señor muy majo que es el seleccionador nacional de fondo y mediofondo del atletismo español). La señora con la que está no es una querida, es su mujer, vive con ella en Madrid, no penséis que está en Beijing por temas de turismo sexual. Por eso publico la foto:



Luego entramos a la Ciudad Prohibida. Llena de carteles por todos lados: "prohibido hacer fotos", "prohibido escupir", "prohibido fijar carteles", en fin, es un chiste muy malo, pero las neuronas escasean.

La Ciudad Prohibida es un palacio tan grande que podría servir para un rey muy gordo, porque, la verdad, jugar a un escondite ahí es un suicidio. Es un sitio lleno de historia, pero bueno, si queréis saber más, está en los libros. Yo os puedo enseñar unas fotos hechas a medio gas:





Pero no me puedo marchar sin hablar del fenómeno David Beckham que estamos sufriendo. Cada vez que paramos a hacernos una foto, se nos pega un chino para hacerse la foto con nosotros, y es que hemos llegado a la conclusión de que, para ellos, somos exóticos, como monos de feria. Primero entra uno, luego otro, luego otro, luego una madre te trae a su hijo pequeño para que lo cojas en brazos, luego vienen dos chinitas con trenzas, luego viene su p... madre y ya te tienes que ir corriendo porque te sientes como un payaso o un futbolista del Madrid (que, a fin de cuentas, es lo mismo). Este niño ayer pasó por nuestros brazos (que diría Nanysex):



Y aquí estamos todos anunciando desodorantes junto al retrato del chino aquél que escribía libros rojos:


Por si no os lo creíais, últimamente me estoy dedicando a hacer fotos a los chinos que nos hacen fotos. Aquí va una de ellas (no es coña, lo juro):


Felizmente conseguimos después unas entradas para el atletismo tiradas de precio. Pudimos ver a un tal Usain Bolt batir de nuevo el récord del mundo, pero esta vez de 200 metros. Sorprendentemente, el resto de los rivales tiene narices y sigue corriendo. Como cada vez que se bate un récord del mundo, nos hacemos una foto para que se sepa que el dinero ha estado bien gastado:


Pero lo del día 14 no tiene perdón de Dios. Ya os contaré mañana...

3 comentarios:

El Agente Naranja dijo...

Como me ha gustado el homenaje a las cabezas de enano... se me han saltado las légrimas...

naranjito dijo...

Ostia, uno que lo ha pillado :)

El Agente Naranja dijo...

Es que uno es target...