Hoy he ido en taxi en China. Sí, ya lo sé, el transporte público es igual de rápido, más barato y contamina menos, que parece que soy hijo de un marqués, nada más que gastar todo el santo día, lo sé. Pero que conste que lo he tenido que hacer porque no llegábamos a tiempo a una reunión urgente.
Lo más gracioso es que los taxis chinos, a diferencia de lo que se veía en las películas, no son coches de ruedas tirados por un chino con un sombrero de paja en forma de cono. Ya han evolucionado y son como los de Madrid (Skoda Octavia en su mayoría, y no bromeo). Dentro, en la licencia, tienen la foto del conductor con cara de mi primera comunión (bueno, la suya):
Lo más gracioso es que los taxis chinos, a diferencia de lo que se veía en las películas, no son coches de ruedas tirados por un chino con un sombrero de paja en forma de cono. Ya han evolucionado y son como los de Madrid (Skoda Octavia en su mayoría, y no bromeo). Dentro, en la licencia, tienen la foto del conductor con cara de mi primera comunión (bueno, la suya):
Lo bueno del viaje en taxi es que a uno le sirve para ver cómo, y qué, conduce la gente en Beijing. Aquí hay todo tipo de coches, pero, en general, uno se encuentra con la misma fauna que en Madrid. Asímismo, por ejemplo, tenemos al clásico repartidor de equipos informáticos en una Renault Express, un poco sobrecargada, pero en versión china:
Por suerte, sólo hemos tardado una hora en llegar al sitio, cuando en metro se tardan cincuenta minutos. Pero eso sí, lo bonitas que son las carreteras de aquí, no nos lo quita nadie. Como me aburría, me he dispuesto a hacerme unas fotos "de aventura" para cuando me den el Pulitzer por este blog:
Luego hemos llegado al anillo olímpico, allí todo seguía tan ordenado como de costumbre. Nos hemos cruzado con un clan de tipos de verde que, pese a ser recogepelotas, o algo así, marchaban con aire marcial (Ruiz Escribano, pa serviros), como si la vida les fuera en ello. Y hemos emprendido el camino hacia el Olympic Sports Centre (centro olímpico de deportes), inaugurado con la ocasión de los juegos Asiáticos de 1990.
Luego nos hemos ido a ver el waterpolo. Nos hemos tragado 3 partidos, el más interesante, el de Estados Unidos contra China, en el que ha estado bien ver a todos los chinos apoyar y hacer que entendían de un deporte en el que son más bien poquita cosa. El waterpolo es parecido a lo que jugábamos en la piscina del apartamento de Calpe en verano, sólo que el socorrista, cuando se les va la pelota fuera, se encarga de volveral a meter dentro. Juegan siete contra siete y se pegan unas patadas por debajo que, aunque no las ves, te las imaginas, porque se quejan mucho y eso. Yo he aprovechado para captar a un australiano lanzando a puerta, ha sido gol, el portero se ha quejado porque ha dicho que no vale tirar tan fuerte, pero no ha habido modo de anularlo.
Me he vuelto a apretar un helado de esos de antorcha olímpica. Una curiosidad es que en el envoltorio sale Liu Xang. Progenitores, yo sé que no sabéis quién es Liu Xang, así que os lo explico: es un chino muy famoso que es muy bueno saltando vallas (como al tío Paco cuando le cogieron robando melones en el prado del tío Melecio, pero en chino)
Luego he ido a hacer de vientre, que ya sabéis que yo soy mucho de hacer de vientre en lugares públicos. En las instalaciones de ayer los baños estaban que se podían hacer sopas dentro, pero en las de hoy he tenido que hacer un ejercicio de puntería. Os enseño una foto (no la ampliéis mucho, por si acaso veis parte de mi). La verdad, se nota que las instalaciones de este complejo tienen sus añitos (concretamente, dieciocho)
Luego he ido a informarme de los resultados de la jornada al puesto de información. Gracias a Dios, estaba todo muy clarito y en varios idiomas. Gracias a eso he podido ver que España había ganado y que todo va bien. Os paso el panel de resultados, que, como podéis ver, estaba informatizado y actualizado en tiempo real:
Luego hemos comido un pescado que nos han enseñado vivo un minuto antes de cocinarlo, que han traído en un cubo de la basura (sí, madre, sí), y nos hemos pirado al hotel rápido, porque está cayendo una chupa de agua que no os imagináis. Por suerte, los chinos han estado listos y se han puesto a repartir chubasqueros a todo bicho viviente a la de tres. Hemos subido al autobús que, la verdad, tampoco estaba tan lleno:
Como estoy un poco cansado, creo que me voy a ir a acostar pronto hoy, que mañana será un día largo y creo que están echando el Qué Apostamos (versión china).
Un saludo de vuestro primogénito,
Maikel
7 comentarios:
Podías haber quitado la papelera del WC!
O podías haber usado la papelera para... cuantos recuerdos del Sahara se me presentan hoy. Por cierto, por aquí día miserable.
... y los que quedan no pintan mejor :(
para taf y el agente naranja:
Ya me jode, ya. ¿Le estáis dando mucho o hay temporal?
bueno, me he enterado de tu blog por Alberto, ya veo qye te mola como a mi esto de los blogs, y escribiendo a diario como debe ser, ya lo próximo es pasarnos al twiter para escribir cada minuto...
Bueno aprovecha la suerte de estar en Pekin de reportero y mantenmos al dia de todo lo QUE NO SON JJ.OO.
Un abrazo
para oscar diez,
claro, tronco, si también tenemos otro par de blogs muy majos:
sindicatonegativo.blogspot.com
taftutoriales.blogspot.com
Bueno, a seguir dándole :)
Publicar un comentario