miércoles, 20 de agosto de 2008

Día 12

Queridos Bagheera y Baloo:

Hoy voy a ser algo más telegráfico que de costumbre, porque me levanto en 4 horas para ir de marcha (no a los bares, sino a ver a María que, aunque tiene apellido Vasco, es de Barcelona). La marcha es un deporte en el que se trata de correr lo más rápido posible sin que parezca que corras.

Por partes: ayer me levanté tranquilo, porque llegué bastante cansado. Estuve trabajando un rato y después me fui al anillo olímpico a pasar el rato antes de la jornada de atletismo. Cosas que vi allí: los chinos falsifican todo, y le ponen licencias diferentes:



Air PlayBoy

Luego me eché una siesta a la hierba del Estadio Nacional, antes de entrar al atletismo. Ayer se disputaba la final de lanzamiento de disco masculino (que se trata de jugar al frisbee, pero a lo bruto, sin que el compañero pueda tener narices de cogerlo) y la de 1.500 metros (que está hecha para gente en término medio).

En disco teníamos dos participantes, uno blanco y uno negro (como los chistes malos). El negro lanzó un poquito más lejos que el blanco, así que el blanco (que normalmente lanza muy lejos, pero ayer el ColaCao de la Villa Olímpica debía de estar caducado) se tuvo que conformar con la novena plaza (como es canario, él decía que había quedado octavo). El negro quedó quinto. Plas plas, enhorabuena a los premiados.

En el 1.500 corre un chaval de Burgos, bueno, más que de Burgos, de Aranda de Duero, se llama Juan Carlos Higuero y dio la casualidad de que nos sentamos al lado de su familia:



Afición española puesta en pie. El "Tete" de la Ossa hace fotos con su cámara.


Ahora, una foto en la que se aprecia que estoy comiendo bien, mira la curva de la felicidad que se dibuja debajo del logo del Gran Héroe Americano:



Ellas los prefieren gorditos..

La final del 1.500 es la polla (con perdón): estrategia, táctica, picaresca y adrenalina (esto se lo he copiado al redactor de Marca, así que no me preguntéis qué significa). El español iba 10º en la última vuelta, pero finalmente quedó 5º, así que, en vez de medallas, le han dado una palmada en la espalda y una caja de Juanolas de las grandes. Nosotros, muy contentos, porque, como dicen en los toros, no hay quinto malo:



Detrás iban los toros...



Luego nos fuimos a lo de siempre: cenar en buena compañía y echarnos unas risas. Me dio por el toque artístico, así que hice un par de fotos del Estadio bastante bonitas (pero no son esta):



Bonito es...


Llego ahora al hotel, después de una jornada larga (os contaré mañana). Me entero de que en España, a la vuelta, habrá 150 personas menos, y me apetece un poco menos escribir gilipolleces y tonterías, pero creo que, en el fondo, la vida debe seguir su curso y, aunque lo fácil sería no hacerlo, espero que os ríais un rato.

Un abrazo fuerte.


3 comentarios:

puritadinamita dijo...

curva de la felicidad...jajaj, será un efecto óptico??bien...veo q te has cambiado de camiseta...y lo de Madrid, es no se, como de otro siglo...besotes

naranjito dijo...

para puri:
no hay efecto óptico que valga :)

El Agente Naranja dijo...

Y lo que no sabes es que un comentario de Puri en El Sindicato, un viaje a Aranda y Russian Red le han salvado el pellejo a alguien que debería de haber ido en ese avión...

Casualidades y causalidades del destino...

Se te echa de menos por estos lares viscoso alienígena